MONUMENTOS DESAPARECIDOS: EL TEATRO DE LA COMEDIA

El Teatro de la Comedia fue un edificio que provenía de un viejo corral de comedias del siglo XVI instalado en la actual plaza de Martí y Monsó. Pertenecía a la Cofradía de San José y Niños Expósitos, y funcionaba junto al hospital del mismo nombre. En 1609 ya llevaba largo tiempo de vida (“de muchos años a esta parte en cuyo patio se hacen y representan las comedias de los autores comediantes que vienen a esta ciudad”), y se hallaba en malas condiciones. Por ello, los patronos de la dicha fundación procedieron a restaurarla, y, en el mismo año, Bartolomé de la Calzada se ocupó de ello, contratando cinco columnas de piedra. Estas columnas serían, como veremos, las que se pusieron en la fachada del edificio –aunque estas fueron solamente cuatro– en la parte baja, separada de la alta por un friso, y en ésta, un balcón central flanqueado por dos bustos (que parece que han desaparecido, algo bastante habitual en esta ciudad). Interiormente se fue rehaciendo de acuerdo con las necesidades teatrales de la ciudad, y una descripción correspondiente a 1787 puede encontrarse en el Diario Pinciano de dicho año: “Valladolid tiene un teatro de comedias muy capaz y hermoso con dos órdenes de balcones, o palcos y un corredor que forma el tercer cuerpo: debajo de los balcones del primero hay unas gradas espaciosas y cómodas con otro corredor descubierto: la luneta es de dos órdenes de filas muy decentes; y en todo el patio caben hasta 20 personas. 
Este teatro, el cual fue de las más famosos, amplios y cómodos de toda España, estaba vinculado con San José, como ya dijimos. Tal es así que en 1746 se decide pintar el techo de la sala con un cielo raso y un medallón con la figura del patrón San José en el centro y en el perímetro unos jarrones con flores, obra que es llevada a cabo por Francisco Manciles. 
El 26 de agosto de 1816 se dio principio a la obra de la entrada de comedias para hacer tres puertas y colocar entre ellas cuatro columnas con cornisa de piedra, de bella arquitectura, cuya obra fue dirigida por el arquitecto D. Julián Sánchez. El 30 de Diciembre de 1818 se cerró el coliseo de las comedias, suspendiendo las representaciones por tan sensible y temprana muerte de la Reina nuestra señora Doña María Isabel. Con el paso de los años, este espacio se fue cubriendo y, a partir de constantes obras, llegó transformado al siglo XIX en un teatro al siglo, aunque manifestaba en algunos aspectos su antiguo pasado.

En el siglo XX hubo nuevas reformas hasta el derribo definitivo, llevado a cabo en 1930 cuando se construye el Cinema Coca, institución, que como es habitual en esta ciudad, murió también gracias a la piqueta y a la especulación.

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